¿Qué pasó con el ARTE y con NOSOTRAS en 2024?

Episodio 96

Publicado el 29 de diciembre de 2024 · Duración: 23:33

¿Qué pasó con el ARTE y con NOSOTRAS en 2024?

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¿Qué noticiones artísticos sonaron en este año 2024? ¿Y qué tal nos fue a nosotras, las que llevamos las riendas de este podcast durante los últimos doce meses? Ya estamos en diciembre y toca recapitular lo bueno, lo no tan bueno y lo que nos dejó sin palabras.

Este episodio tiene dos mitades. Primero el balance artístico del año: ocho noticias elegidas democráticamente entre las tres —nueve, en realidad, porque por el camino se cuela una que no estaba en la cuenta—. Y después el balance personal, que en un año de mudanzas y despedidas resultó, como se dice al empezar, bastante más fuerte que el artístico.

1. El Prado bate su récord histórico de visitantes

El famoso Museo del Prado superó en 2024 su récord histórico de visitantes en un año. La cifra final fue de 3.457.057 visitantes, frente a los 3.241.263 de 2023.

Los porcentajes que se citan en el episodio son exactos: un 45 % accedió al museo de manera gratuita —1.459.026 personas— y el reparto por procedencia fue de un 60 % de visitantes extranjeros y un 40 % nacionales. La media diaria rozó los 10.000 visitantes, y mayo fue el mes más concurrido.

2. El año en que atacar cuadros se volvió una moda

La segunda noticia no alegra a nadie: en 2024 hubo muchísimos ataques a obras de arte por parte del público, algo que se ha convertido últimamente en una moda.

Los tres casos que se mencionan están documentados y los tres tienen el mismo patrón: activistas climáticos, obras protegidas por cristal y una acción de pocos minutos.

  • La Gioconda, Museo del Louvre, enero. El 28 de enero de 2024, dos activistas del colectivo Riposte Alimentaire lanzaron sopa contra el cristal protector del cuadro de Leonardo, en protesta por el estado de la agricultura.
  • «Le Printemps» de Claude Monet, Museo de Bellas Artes de Lyon, febrero. El 10 de febrero de 2024, dos activistas del mismo colectivo rociaron con sopa el lienzo, pintado en 1872, al grito de «¿Con qué soñaremos si ya no hay primavera?». La sala fue evacuada y la policía las detuvo. La obra estaba protegida por un cristal.
  • «El nacimiento de Venus» de Sandro Botticelli, Galería de los Uffizi, febrero. Activistas de Ultima Generazione pegaron con cinta de papel, sobre la vitrina protectora, fotografías de las inundaciones de Campi Bisenzio, en la Toscana. Pedían un fondo de reparación de 20.000 millones de euros para los damnificados por catástrofes climáticas. Tres de ellos fueron procesados y absueltos años después.

La lectura que hace el episodio es que estas causas son genuinas, pero que agredir al arte consigue el efecto contrario: que la gente rechace la protesta en lugar de escucharla.

3. Aparece una pieza desconocida de Mozart en Leipzig

Este año se descubrió una nueva pieza de Mozart en la Biblioteca Municipal de Leipzig, Alemania. A estas alturas, resulta que Mozart todavía tiene cosas nuevas que mostrar.

La partitura apareció en la colección Carl Ferdinand Becker de la biblioteca de música de la ciudad, y la identificó la Fundación Internacional Mozarteum. Se trata de la Serenata en do mayor KV 648, conocida como Ganz kleine Nachtmusik —el «Un poco de música nocturna» del episodio—, escrita para trío de cuerdas: dos violines y violonchelo.

Tiene una duración aproximada de doce minutos y se cree que Mozart la creó cuando tenía entre diez y trece años de edad. Esos doce minutos se reparten en siete movimientos brevísimos, y los especialistas sitúan la composición a mediados o finales de la década de 1760. En el estreno de Leipzig, la cola para entrar llegó a medir 400 metros en la Augustusplatz.

4. El impresionismo cumple 150 años y el Orsay lo celebra

A finales del siglo XIX, aquellos pintores se cansaron de pintar como dictaba la academia y revolucionaron el arte con una nueva manera de representar. Fueron criticados y rechazados hasta el punto de que les era casi imposible exponer en los salones oficiales, así que, ni cortos ni perezosos, organizaron su propia exposición en 1874.

Aquella muestra abrió el 15 de abril de 1874 en París y la firmaron 31 artistas. Haciendo el cálculo rápido, en 2024 se cumplieron 150 años de aquel suceso.

El Museo de Orsay lo conmemoró con «Paris 1874, inventer l'impressionnisme», del 26 de marzo al 14 de julio de 2024, con unas 130 obras reunidas desde museos y colecciones privadas de Europa y de Estados Unidos. Entre los artistas, Monet, Renoir, Degas, Berthe Morisot, Camille Pissarro, Alfred Sisley y Cézanne. La exposición viajó después a la National Gallery of Art de Washington.

Y ahí está la ironía que subraya el episodio: la de 1874 no tuvo buena acogida y la de 2024 fue un éxito. Con una confesión de paso: este es un podcast pro impresionismo, y las tres son fans del estilo.

5. Valeriana: una ciudad maya que apareció mirando datos viejos

2024 fue un año rico en descubrimientos arqueológicos, y en varios de ellos ayudó la estrella del año: la inteligencia artificial.

El hallazgo es una gran ciudad maya en el estado de Campeche, México, bautizada Valeriana, localizada mediante lidar, la técnica que con láser mapea las estructuras enterradas bajo la vegetación.

Un matiz que conviene precisar: no es exactamente «la segunda ciudad maya más grande», sino que la densidad de sus conjuntos constructivos es la segunda mayor conocida, solo por detrás de Calakmul. Se identificaron más de 6.500 estructuras en unos 120 kilómetros cuadrados, y el sitio tiene todos los rasgos de un centro político maya: plazas cerradas, pirámides-templo, un juego de pelota y un embalse represado.

Lo mejor es cómo apareció. El equipo —de las universidades de Tulane, Northern Arizona y Houston, junto al INAH mexicano— no salió a excavar: reutilizó datos lidar preexistentes de 2013, levantados por la rama mexicana de The Nature Conservancy para un proyecto de monitoreo forestal. El anuncio se hizo en octubre de 2024.

6. El plátano de 6,2 millones de dólares

Nadie hubiera imaginado que alguien compraría un plátano por 6,2 millones de dólares. Fue una de las noticias más escandalosas del año.

El 20 de noviembre de 2024, Sotheby's Nueva York subastó «Comedian», del artista italiano Maurizio Cattelan: un plátano corriente pegado a la pared con cinta adhesiva. La puja arrancó en 800.000 dólares, el martillo cayó en 5.200.000, y con las comisiones de la casa el total quedó en 6.240.000 dólares.

El comprador fue Justin Sun, inversor en criptomonedas, que el 29 de noviembre se comió el plátano en una rueda de prensa en Hong Kong y declaró que sabía mucho mejor que otras bananas.

¿Y si se comió la obra, se acabó todo? No: en las obras efímeras el plátano iba a descomponerse igualmente en unos días, y lo que se compra es un certificado de autenticidad con instrucciones precisas de reproducción. Si el propietario pega hoy un plátano a una pared siguiendo esas instrucciones, es una obra original de Cattelan.

La conclusión del episodio es la sensata: la pieza busca la provocación, generar show y hacernos reflexionar sobre qué es arte y qué no, y sobre lo absurdo que puede ser el valor que le asignamos hoy a una obra.

7. Un mal año para el mercado del arte, con un rayo de esperanza en Miami

2024 no fue un año de súper ventas. En la primera mitad del año hubo una caída del 26 % en ventas de arte respecto al mismo periodo de 2023, cifra que corresponde a las subastas de Christie's, Sotheby's, Phillips y Bonhams según la encuesta de coleccionismo global de Art Basel y UBS.

Y sí, hay más vendedores que compradores: un 55 % de los grandes coleccionistas declaraba intención de vender frente a un 43 % que pensaba comprar.

El contrapunto llegó con la Semana del Arte de Miami, con sus ferias simultáneas —Art Basel Miami Beach, la más importante, y a su lado Art Miami, Untitled, Context y Pinta—. Aquella edición recibió más de 75.000 visitantes y cerró con ventas sólidas en todos los sectores. Entre las piezas de gran formato hubo un Picasso con un precio de salida de 30 millones de dólares. Para el episodio, la semana fue una suerte de reanimación del coleccionismo.

8. Notre Dame vuelve a abrir

La octava, que en realidad es la que se cuela sin número: la Catedral de Notre Dame de París volvió a abrir sus puertas tras cinco años de reconstrucción.

El incendio que la devastó fue el 15 de abril de 2019 y se llevó la aguja y el bosque de vigas de roble que sostenía la cubierta de plomo. Las ceremonias de reapertura se celebraron el 7 y el 8 de diciembre de 2024, dentro del plazo de cinco años que se había fijado, y la corona de espinas regresó al templo el 13 de diciembre. Este símbolo de Francia vuelve a brillar.

9. Reaparece un Sorolla perdido durante más de un siglo

El último notición del año también es bueno. En 2024 salió a la luz una obra del pintor español Joaquín Sorolla que llevaba más de un siglo en paradero desconocido: «Boulevard de París».

Se pintó entre 1889 y 1890 y es el único lienzo de gran formato en el que Sorolla retrata la vida moderna en las calles de París: una escena de café al caer la tarde en la que el propio pintor aparece fumando un puro, sentado a una mesa junto a un militar. Se expuso una sola vez, en 1890, lo compró un particular y nunca más se vio en público.

Reapareció por casualidad, y en su localización y valoración fue clave Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del pintor. En la actualidad la obra pertenece a una familia anónima que, tras varias negociaciones, accedió a que se expusiera en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid, dentro de «Sorolla, cien años de modernidad», la muestra de 77 obras que cerraba el Centenario Sorolla y que estuvo abierta del 17 de octubre de 2024 al 16 de febrero de 2025.

Y ahora nosotras: el balance personal de 2024

Aquí el episodio cambia de registro. Y como el podcast se graba sin identificar quién habla en cada momento, lo que sigue va sin nombres: son tres balances, contados en primera persona, de tres mujeres que en 2024 acabaron viviendo en tres países distintos.

La que se mudó a Madrid habla de un año de adaptación. Concluyó su máster en herencia cultural hispánica en la Universidad Carlos III de Madrid, enfocado en estudios de recepción clásica —una línea que ha crecido en los últimos años y que aborda temas contemporáneos analizando la pervivencia del legado clásico—, aplicada concretamente a la pintura de las vanguardias artísticas cubanas. Ese mismo tema lo está ampliando ahora como tesis doctoral. Y, cerrando el círculo con la última noticia del bloque artístico, su primer trabajo en España fue precisamente la exposición de Sorolla, su primer trabajo en España, de la que dice que ha sido «todo un lujo» formar parte.

La que sigue en Cuba cuenta que en los primeros meses del año se emitió por la Televisión Nacional de Cuba la telenovela «Viceversa», donde interpretó a Susana, una joven que había sido víctima de abuso sexual, un personaje que el público recibió con mucho cariño y empatía. En paralelo continuó con su programa de televisión «Banda Ancha», sobre el impacto de las tecnologías en el día a día —con más de una emisión dedicada justamente a la inteligencia artificial—, siguió con sus programas de radio y estaba a punto de empezar el rodaje de otra telenovela.

La que emigró a Miami es la que pone el episodio serio. Emigrar de Cuba a Estados Unidos casi al empezar el año fue un reto durísimo: no solo por enfrentarse a un país, una cultura y un idioma nuevos, sino sobre todo por dejar atrás a la familia y esa dinámica social diaria que una construye con los años. Resume con una frase que le dijeron al llegar y que ha ido entendiendo mejor con los meses: «emigrar es volver a nacer de grande, pero sin padres que te cuiden».

En lo profesional, el año sí fue próspero: entró a trabajar en Pan American Art Projects, galería de Miami fundada en 2001 y especializada en artistas de Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica. Y explica por qué lo cuenta con tanto agradecimiento: una de las cosas más difíciles al llegar a un país nuevo es lograr insertarte en tu mismo mundo profesional, porque muchas veces hay que hacer lo que sea y donde sea para empezar una vida. Gracias a la galería participó por primera vez en Art Miami, una de las ferias de la Semana del Arte.

Tres ciudades, un podcast

El balance común es el del propio programa. Mantener el podcast estando en tres lugares y tres horarios distintos no ha sido nada fácil: hay detrás muchísimo esfuerzo y mucho tiempo extra que hay que sacar de donde no lo hay. Aun así, salió adelante, y en el año también creció la web —más visitas, más artículos, y una renovación visual— y el podcast dio el salto a YouTube, de modo que los episodios ya no llegan solo en audio, sino también en imagen.

El cierre lo dice todo: en 2021, cuando se creó Uy el arte, ninguna de las tres hubiera imaginado estar grabando así en 2024, separadas físicamente y en países diferentes. Pero cuando se quiere, se puede: todo depende del ímpetu y las ganas que se le pongan.

Y por una vez el eslogan de siempre se cambia por otro: el arte y la amistad son idiomas universales que a todos nos unen.


Fe de erratas: el episodio sitúa el estreno de la pieza recuperada de Mozart el 21 de septiembre de 2024 en la Ópera de Leipzig. Esa fecha corresponde al estreno alemán. El estreno mundial se había celebrado dos días antes, el 19 de septiembre de 2024, en la Fundación Mozarteum de Salzburgo, a cargo de Haruna Shinoyama y Neža Klinar al violín, Philipp Comploi al violonchelo y Florian Birsak al clave; la interpretación de la Ópera de Leipzig del día 21, con Vincent y David Geer y Elisabeth Zimmermann, fue la primera en Alemania. Todo lo demás que cuenta el episodio sobre el hallazgo es exacto: la partitura apareció en la colección Carl Ferdinand Becker de la Biblioteca Municipal de Música de Leipzig, se trata de la Serenata en do mayor KV 648, está escrita para dos violines y violonchelo, dura unos doce minutos y se sitúa a mediados o finales de la década de 1760, antes del primer viaje de Mozart a Italia.

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