Episodio 16Arquitectura

La catedral: símbolo del GÓTICO

4 de enero de 2022

o en

ivooxApple Podcast logoSpotify
La catedral: símbolo del GÓTICO

¿Quién no tiene fijado en la mente el campanario de Notre Dame, el que Victor Hugo inmortalizó con la historia del jorobado? ¿Y quién no se entristeció en 2019 al verla arder en llamas? Quienes han visitado Sevilla han quedado impresionados con las dimensiones de su catedral. Además de lugares de culto, estas construcciones se han convertido en importantes focos turísticos: todo el que visita Milán intenta ver su catedral, el Duomo, que es ya un símbolo de la ciudad.

Todas estas catedrales de Europa occidental tienen un origen común. Nacieron durante la Edad Media bajo un estilo que quizás conozcas, o al menos hayas oído mencionar: el gótico. ¿Por qué surgen esas inmensas catedrales en esa época? ¿Qué se esconde tras su inmensidad? Fue el primer episodio de 2022.

Notre-Dame, después. El incendio fue en abril de 2019. La catedral cerró para una restauración larga y costosa y reabrió en diciembre de 2024, según el artículo de la Wikipedia en inglés sobre el templo.

Iglesia y catedral no son lo mismo

Una catedral es un lugar de culto mucho más grande que una iglesia. Se considera la mayor iglesia de una ciudad, la principal de una diócesis, donde el obispo preside a la comunidad cristiana.

Un arte urbano y burgués

El gótico es un estilo que nace en la Edad Media, en la primera mitad del siglo XII, y por eso está marcado por un fuerte componente religioso. No es de extrañar que se diera tanta importancia a construir templos.

Pero su surgimiento coincide también con grandes cambios en Europa. Tras las Cruzadas se vivía un auge del comercio que favoreció el desarrollo de las ciudades y la aparición de una nueva clase social: la burguesía. Por eso el gótico es un arte urbano, porque la mayoría de sus construcciones se hicieron en ciudades, y también un arte burgués, porque la burguesía financiaba parte de estas obras.

El estilo se ve en castillos, palacios y ayuntamientos, también en universidades y en alguna que otra vivienda privada, pero son las grandes iglesias y catedrales las que más se asocian con él. La catedral se convirtió en el símbolo del poderío económico de las ciudades y del prestigio de sus habitantes. Más allá de su función como sede episcopal, las ciudades casi competían entre sí por hacer sus catedrales cada vez más imponentes, porque eran un símbolo de poder.

Dos abades: Bernardo y Suger

El gótico llega después del románico, un periodo austero de templos más bien bajos, con muros macizos, pocas ventanas y oscuros. La renovación estética no estuvo exenta de críticas. El episodio la cuenta como una especie de disputa entre dos abades franceses.

Por un lado estaba Bernardo de Claraval, que defendía la ausencia de todo ornamento y la sencillez en las construcciones religiosas. Estaba en contra de toda vanidad: las construcciones religiosas no debían resplandecer mientras los pobres vivían en la indigencia. Por el otro, el abad Suger de Saint-Denis, para quien un edificio que recordara la belleza de Dios ayudaría a acercarse a él mediante su contemplación. Y lo llevó a la práctica: mandó poner en la abadía de Saint-Denis enormes cristaleras en la zona del ábside, detrás del altar, que iluminaron todo el interior. Tuvo tanta aceptación que empezó a imitarse en otros templos. Esa iniciativa de Suger abre las puertas del gótico, y la abadía de Saint-Denis, que hoy también es catedral, se considera el primer exponente de la arquitectura gótica.

Más que una disputa, dos ideas. Las dos posturas son las que dice el episodio, pero no hubo un choque directo por Saint-Denis. La Apologia ad Guillelmum de Bernardo, su crítica al lujo en las iglesias, es de 1125; tradicionalmente se leyó contra los monjes de Cluny, aunque la investigación reciente la ve dirigida al monacato tradicional en general, incluida la propia orden cisterciense. La reconstrucción de Saint-Denis empezó en 1137, y su coro nuevo se consagró el 11 de junio de 1144. Los dos abades acabaron colaborando. Así lo recogen los artículos de la Wikipedia en inglés sobre la Apologia y sobre Suger. Y sí, Saint-Denis es catedral: lo es desde 1966, cuando se creó la diócesis de Saint-Denis, y su nombre formal es basilique-cathédrale, según el artículo de la Wikipedia en inglés sobre el templo.

Luz y altura: el mensaje

La obsesión por la luz no fue solo de Suger: es uno de los elementos clave del gótico. Se quería ir más allá de la oscuridad del románico y de sus muros macizos, y buscar la mayor altura posible. No eran cuestiones solo formales: tenían un trasfondo simbólico. La arquitectura transmitía mensajes a los fieles, casi subliminales.

La luz no era una luz cualquiera, sino una luz liviana, un tanto divina, que entraba a través de las vidrieras. Y la búsqueda de la altura tenía también un sentido de ascenso, de llegar al cielo. La catedral debía ser el edificio más alto de la ciudad, y acoger toda clase de actos, religiosos, oficiales e incluso cívicos. Lo mismo los sacramentos que las investiduras de reyes: todos los actos importantes de la ciudad.

La catedral de Colonia

Para ver los elementos que identifican una catedral gótica, que se afianzaron en el siglo XIII, el episodio elige la catedral de Colonia, en Alemania.

Se esperaba la de Sevilla. Muchos la consideran la catedral gótica más grande del mundo, pero lo que vemos hoy es la suma de varios estilos añadidos a lo largo de los siglos. Colonia, en cambio, se puede considerar un exponente gótico más puro, una de las mayores obras maestras del gótico de la Europa medieval.

Sevilla está en la lista de Patrimonio Mundial desde 1987. La ficha de la UNESCO la llama el mayor edificio gótico de Europa y recuerda que guarda la tumba de Cristóbal Colón.

Es una construcción aplastante. Ese era en parte el objetivo del gótico: catedrales tan majestuosas que los seres humanos se sintieran empequeñecidos dentro de ellas, ante un poder divino superior. Se dice que el motivo original para construir la de Colonia fue albergar los restos de los tres Reyes Magos, así que no se podía escatimar.

Los Reyes Magos y la «pureza» de Colonia. El arzobispo Rainald von Dassel llevó las reliquias de Milán a Colonia el 23 de julio de 1164, y la catedral se planeó para albergarlas. Pero se construyó en dos tiempos: de 1248 hasta el siglo XVI, cuando las obras se pararon (hacia 1560 según la Wikipedia inglesa, que anota que otros estudiosos creen más probable 1520), y de 1842 a 1880. Se terminó en el siglo XIX siguiendo el plano medieval original, y por eso puede llamarse gótica pura aunque se acabara seis siglos después de empezarse. Lo cuenta el artículo de la Wikipedia en inglés sobre la catedral, que cita la ficha de la UNESCO.

Los elementos del gótico

El primer elemento sobrecogedor es la altura: sus torres pasan de los 150 metros. Una verticalidad que es la elevación hacia el cielo de la que se hablaba antes. Para lograrla, las catedrales góticas contaban con elementos constructivos específicos.

El arco apuntado, u ojival, está en la propia fachada de Colonia. Es un arco un tanto puntiagudo que da una mayor sensación de altura. La bóveda de crucería se forma por la intersección de dos bóvedas de cañón apuntadas, y en el interior de estas catedrales se percibe muy bien. Los arbotantes y los contrafuertes son elementos estructurales que dan estabilidad y sostén a estas grandes construcciones.

En el exterior de Colonia se ven los pináculos, remates en forma de cono o pirámide que, además de estabilizar la estructura, dan sensación de altura al acabar en punta. A la arquitectura se suman decoraciones escultóricas que buscan el naturalismo, otra diferencia con el románico.

El gótico trajo también una ventana peculiar, el rosetón, circular y calada con vidrieras. En Colonia no resalta mucho, pero es muy común en las fachadas de otras catedrales.

Vidrieras para quien no sabía leer

Dentro de Colonia están sus vidrieras, que consiguen esa luz mágica. Se hicieron para que los fieles sintieran una elevación, una ingravidez que los acercara a Dios. Ya no eran los muros cerrados del románico, sino amplios ventanales.

Pero las vidrieras no estaban solo para iluminar y crear un ambiente idílico: también servían para educar, porque en ellas se recreaban pasajes bíblicos. Si todavía hoy resulta sobrecogedor, imagínese en la Edad Media, cuando muchos no sabían leer ni escribir. Entrar en aquella catedral gigantesca, llena de vitrales con escenas religiosas, generaba un ambiente divino al que los humanos debían supeditarse.

Lugares de la historia

El gótico fue un estilo con características que apelaban a las emociones de los fieles: la luminosidad, la altura, el naturalismo de sus esculturas. Con los años, estas catedrales han ido ganando valor patrimonial, porque además han sido escenario de ceremonias relevantes. En la de Sevilla están los restos de Cristóbal Colón. En Notre Dame se autocoronó emperador Napoleón. En la catedral de San Esteban de Viena se celebró el funeral de Mozart. Por eso muchas han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Mozart en San Esteban. Era su parroquia: allí se casó en 1782, allí bautizó a dos de sus hijos, y su funeral, en 1791, se celebró en la capilla del Crucifijo, dentro de la catedral. Lo recoge el artículo de la Wikipedia en inglés sobre San Esteban, que también desmiente el mito del entierro de pobre: las leyes de 1784 obligaban a enterrar a ricos y pobres sin ataúd en fosas comunes.

Episodios relacionados

Copyright © 2026 Uy El Arte